Proactividad

ProactividadHace poco, durante una entrevista radial, uno de los locutores enfatizó mi cualidad proactiva, a pesar de sentirme así (proactivo) y de haberlo incluido en una de mis 50 skills de LinkedIn, nunca me la habían o tal vez nunca presté atención si es que antes me lo dijeron, pero el hecho es que me sorprendió bastante, me sorprendió gratamente escucharlo, sentir la validez de esa aptitud y confirmar que realmente es así.

Puede que alguien al leerme piense que esta afirmación la realizo desde el ego, pero nada mas lejos de la realidad.

Hilando en el mar de los recuerdos, podría decir que empecé a desarrollar la proactividad con el afán de superación, tal vez la primera vez que tomé una decisión por iniciativa propia fue cuando decidí ponerme de pie y volver a caminar después de mi accidente, después aparecen las primeras competencias mentales (aprendí a desarrollar la inteligencia a falta del buen estado físico), jugué con la astronomía y las matemáticas hasta que descubrí las letras y continué divirtiéndome.

Estimular mi capacidad creativa impulsó mi imaginación, permitiendo que me atreva a experimentar con más cosas. Está claro que para poder realizar todo esto, el atreverme a hacer cosas, jugó un papel muy importante.

Puedo decir que en mi caso, la proactividad deriva de la necesidad de no sentirme permanentemente quieto y haciendo siempre lo mismo. Incluso este blog es fruto ello.

Profesionalmente hablando, hubo más de lo mismo. Varias veces caí en la trampa y propuse y desarrollé mejoras en puestos y empresas que ahora son parte del pasado.

Decía al comienzo del post que hace poco durante una entrevista radial destacaban mi proactividad y se debe a que después de tropezar muchas veces con la misma piedra he decidido aprovechar mi experiencia de vida, conocimiento y aptitudes en un proyecto que trasciende lo laboral, porque no solo se trata de colaborar en la integración de las personas con discapacidad, sino que al ayudar con la integración de otros, también me estoy integrando a mí mismo a un universo totalmente nuevo y en el que me gusta poder navegar.

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Acerca de las entrevistas grupales y la manipulación del lenguaje

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Hace poco recordé varias situaciones que me han tocado vivir en épocas de búsqueda activa de empleo.

Coincidentemente las tres situaciones que me vinieron a la mente tenían que ver con el tipo de entrevistas dinámicas o de grupo (quedaría mejor que cada cosa tuviera el nombre que realmente le corresponda).

Cada vez se habla más acerca de la importancia de la comunicación en todo lo que concierne al mercado laboral, pero a la vez, también se dice poco acerca de la manipulación del lenguaje que se utiliza y es ahí donde se ha creado un abismo que cada quien lo utiliza según su conveniencia.

Para no irme por las ramas pasaré a describir las tres situaciones que recordé:

* La primera fue durante una especie de entrevista/presentación donde además de mostrar la marca y dar a conocer la empresa se buscaba un perfil de líder que sea capaz de… etc, etc. A todos los asistentes se nos había entregado un formulario en el que debíamos responder diferentes preguntas acerca de nuestra capacidad dentro y fuera del entorno laboral; recuerdo que la última pregunta redundaba en aquello que ellos buscaban y decía así: “Te sientes un líder?” y dos opciones SI o NO.

En un determinado momento, la persona que dirigía la entrevista/presentación comienza a contar algunas de las condiciones que ofrecía la joven compañía, que no eran las mejores, por lo que uno de los asistentes se puso de pié, entregó su formulario y se marchó. La persona que dirigía la reunión, tomó el papel y dijo al resto del grupo “Respondió que SI se siente un líder, pero se fue. Un líder jamás abandonaría al grupo”. El resto de los que estábamos, imagino que por no sentir una situación de desprestigio, se quedó en su asiento hasta el final.

* La segunda vez fue durante un curso en el que llegado a un punto se habla acerca de la asertividad y se la explica como una forma de comunicación ascendente y un modo de razonar beneficiando el entorno laboral siempre respetando las jerarquías. Aquí no había posibilidad alguna de intercambiar respuestas, por lo que la asimilación del concepto generado, seguramente debería haberse tomado tal y como lo decían.

* La tercera aconteció también durante una entrevista grupal o dinámica, donde la persona encargada de la selección explicó el término “proactividad” como el hecho de, si hace falta, no hacer los descansos correspondientes por permanecer infranqueable en el puesto o quedarse mucho más tiempo del que corresponde en el trabajo, sin esperar nada, sólo pensando en terminar la tarea encomendada e incluso planteando la posibilidad de elaborar continuamente durante el tiempo libre estrategias para mejorar la productividad o las ventas. Después de haber hablado, los que estábamos permanecimos en silencio, un sin palabras que hablaba por sí mismo y del que ésta persona nos dijo “ahora es cuando debería verse vuestro entusiasmo y vuestra proactividad”.

En los tres casos se utiliza un tipo de lenguaje que queda bien, esas palabras que están de moda decir y que la mayoría de las personas que buscan empleo no conocen del todo.

El problema se plantea cuando entre los entrevistados hay alguien que conoce un poco más que el resto y se da cuenta que lo que se dice es una especie de verdad a medias, palabras maquilladas que en realidad no hacen mas que mostrar la verdadera cara de lo que se intenta disimular.

Sinceramente pienso que este tipo de situaciones dejan muy mal parados a ciertos reclutadores, lo malo es que genera muchas dudas acerca de como serán los demás,si también actuarán igual. A la vez también pienso que estos reclutadores no son más que empleados que están a sueldo de otra persona que es la que realmente quiere un perfil determinado y utiliza todas las herramientas necesarias para llegar a ese perfil.

Obviamente las entrevistas de este tipo se utilizan para intentar anular la capacidad del individuo, ya que en caso de querer mostrar personalidad tendría que “enfrentarse” al resto del grupo, corriendo el riesgo de ser señalado con el dedo, amedrentado o incluso utilizado como ejemplo de lo que no hay que hacer. Da la sensación de que se buscan personas que no desentonen, sumisas, no solo al grupo, sino al que dirige la situación.

Aquellos que saben utilizar el lenguaje son hábiles y muchas veces lo utilizan para mostrar superioridad, es el juego del “yo te puedo dar trabajo y yo puedo decir o hacer lo que sea”.

En este punto y para finalizar quisiera dejar una reflexión o mas bien una pregunta: No sería más fácil para las empresas y reclutadores ser transparentes? Decir: buscamos un perfil X y quienes lo tengan bien y quienes no, no.

Sería mucho mejor, algunos perderíamos menos el tiempo viviendo situaciones así.

Nota: Más allá de la función útil de la mecánica de grupo, este post intenta no atentar contra el buen hacer de aquellos que buscan alcanzar el equilibrio dentro de un equipo.